
Pienso que no tenemos tiempo, que siempre tenemos prisa, que la vida son dos días, ¡es cierto!
Pero con el acelerón nos olvidamos de sonreír a la gente que tenemos al lado, corremos sin mirar los ojos de los otros. Tan alienados nos vamos entrecruzando, que luego nos sorprende un saludo de repente….. Y porque con los que más queremos, siempre son holas fugaces, conversaciones a rozar lo banal y cigarritos rápidos y un “me tengo que marchar”
Soy yo mismo actuando así, me da rabia ver eso de mí y los demás, a veces se contagian de impaciencia, y por fuerza terminamos toda conversación, por hoy.
Ay diosa mía, si supieras las palabras que tengo atrancadas, demasiadas incongruencias, necesito tiempo para sacar todo lo que llevo dentro, soy callado, pensarás a veces demasiado pesado, por inseguridad…. Tan poco tiempo para enamorar, y la verdad, no se ligar, “estudias o trabajas” es mi nombre de verdad, el cutrerio personificado…. Tartamudo si te tengo que hablar.
¿Alguna vez has sentido que pasas desapercibido? Eso se deba a la maldita prisa que viene y que va, tengo todo el tiempo del mundo en realidad, porque al mirar ojos ajenos, hoy descubrí que el tiempo se para de verdad.
Firmado:
Yo

Junio 2009
¡Necesitas ser un miembro de COMUNIQUEMONOS para añadir comentarios!
Participa en esta red social