Os dejo otro brillante artículo de mi amigo Adrián.
No hemos aprendido nada
02/09/2009 — adrianhernandez
No hemos aprendido nada. Hace tan sólo un par de días estaba terminando de leer por segunda vez uno de mis libros favoritos, Las Venas Abiertas de América Latina de Eduardo Galeano. Mientras leía el epílogo encontré un fragmento donde explicaba la situación de la sociedad venezolana luego de la nacionalización de la industria petrolera (año 1976). Su descripción fue tan acertada y tiene tanta vinculación con la realidad actual que me inspiró a escribir este artículo, pero sobretodo inspiró al título del mismo, “No hemos aprendido nada”
Eduardo Galeano, allá en abril de 1978 afirmaba sobre Venezuela lo siguiente:
“La nacionalización de los recursos básicos no implica, de por sí, la redistribución del ingreso en beneficio de la mayoría, ni pone necesariamente en peligro el poder ni los privilegios de la mayoría dominante. En Venezuela continua funcionando, intacta, la economía del despilfarro. En su centro resplandece, iluminada por gas neón, una clase social multimillonaria y derrochona. En 1976, las importaciones aumentaron un 25 % en buena medida para financiar los artículos de lujo que inundan el mercado venezolano en catarata. Fetichismo de la mercancía como símbolo de poder, existencia humana reducida a relaciones de competencia y consumo: en medio de océano del subdesarrollo la minoría privilegiada imita el modo de vida y las modas de los miembros más ricos de las mas opulentas sociedades del mundo: en el estrépito de Caracas como en Nueva York, los bienes naturales por excelencia- el aire, la luz, el silencio- se vuelven cada vez más caros y escasos. <<Cuidado>>, advierte Juan Pablo Pérez Alfonso…. << Se puede morir de indigestión tanto como de hambre>>”
Tristemente para nosotros han transcurrido más de 30 años desde que Galeano escribió esas letras y la situación parece ser exactamente la misma. El Whisky 18 años, los Blackberrys, los Ipods, el boom de la cirugía estética y un sin fin de otros artículos de lujos son el vivo ejemplo de como se intenta imitar el modo de vida de sociedades desarrolladas, mientras que a tan sólo un par de horas de las grandes ciudades existen poblaciones sin dotación de servicios básicos. Relaciones de poder y jerarquización social en función a los bienes, como bien dice Galeano “existencia humana reducida a relaciones de competencia y consumo”. En síntesis, una sociedad que refleja superficialidad, derroche, consumismo y lo más preocupante, parece importar hasta la forma de caminar.
Y es que parece que cada bonanza petrolera exacerba ese tipo de comportamiento, al igual que el boom petrolero de los años setenta generó frases como el “esta barato dame dos” la bonanza petrolera reciente ha generado cosas como “yo sólo tomo mayor de edad” o “no puedo vivir sin mi BB (Blackberry)”.
Los venezolanos vivimos de fiesta cuando nos acompaña la bonanza petrolera y la pasamos muy mal cuando esta no está, vivimos el día a día, disfrutamos el “kino” de la cotización del crudo como si mañana se fuera a acabar, el problema está en que no pensamos en mañana, en pasado o en el resto de la semana, vivimos para consumir las rentas y no para construir un país, pese a haber llevado casi treinta años de duros golpes la situación actual nos hace ver que nosotros, los venezolanos no hemos aprendido nada.
Etiquetas:
Compartir
-
▶ Responde a esto